Atravesada en dos ocasiones por ejércitos de millones de soldados entre 1941 y 1945, Ucrania constituyó el principal campo de batalla de la Segunda Guerra Mundial. De ocho a diez millones de ucranianos perdieron la vida en ella, entre tres y cuatro millones de militares y más de cinco millones de civiles. Entre ellos, debemos contar un millón y medio de judíos: un cuarto de las víctimas de la Shoah.
Es cierto que hubo ucranianos que eligieron colaborar con los nazis, sobre todo en el occidente del país, anexionado por la Unión Soviética en 1939 en virtud de un protocolo secreto del Pacto Ribbentrop-Mólotov y luego anexionado por Alemania en 1941. Aquellos colaboracionistas sirvieron en la policía alemana y en las Administraciones locales durante la ocupación, contribuyendo así en el genocidio, con la participación de una parte de la población local. La masacre de Babi Yar, a las afueras de Kiev, (...)



