Los vínculos que unen física y política están bien ilustrados por la historia del siglo XX; en particular, la de la Segunda Guerra Mundial. En Estados Unidos y el Reino Unido, especialistas en física cuántica convencieron a sus dirigentes para que participasen en la carrera por el arma nuclear por miedo a que el Tercer Reich la obtuviera primero. Entre ellos se encontraban científicos que habían huido de las políticas antisemitas de Alemania y sus aliados: los húngaros Leo Szilard, Eugene Wigner y Edward Teller, el italiano Enrico Fermi y el alemán Albert Einstein.
Y, sin embargo, Berlín no estaba desarrollando el arma atómica. Aunque los motivos por los que las grandes (...)



