En septiembre de 2022, tras una clara victoria en las elecciones legislativas, la dirigente del partido Hermanos de Italia, la nacionalista Giorgia Meloni, pasó a convertirse en europeísta crítica: absorbió el discurso (y el programa socioeconómico) neoliberal de Mario Draghi —su predecesor y exdirector del Banco Central Europeo (BCE)— y, de paso, se apartó de Vladímir Putin para exhibir un atlantismo sin fisuras y su apoyo incondicional a Ucrania.
Muy presente en las instituciones bruselenses, cultiva una notable complicidad con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Pese a lo degradado de su situación financiera, Italia figura entre (...)


