El futuro es deprimente, el presente desalentador, el pasado consolador. El estudio anual “Fracturas francesas” realizado por el instituto de sondeos Ipsos lo confirma: la moral está cada vez más baja. El 64% de los franceses teme la disolución del país en la globalización, el 87% considera que está en declive y el 73%, no sin coherencia, que “antes todo era mejor”. De hecho, el 72% “se inspira cada vez más en valores del pasado”. Según Brice Teinturier, director general de Ipsos, lo que deja traslucir esta encuesta es una “imagen de nuestra muerte” (Le Monde, 2 de diciembre de (...)


