El año 1958 fue decisivo en la historia de Brasil, y no solo por la primera victoria de la selección brasileña en el Mundial de fútbol, impulsada por la alegría pura de Pelé y las fintas de hombros de Garrincha. Pocos días después, João Gilberto comenzaba en Río de Janeiro las sesiones de grabación del álbum Chega de Saudade, con su particular toque de guitarra y su canto susurrado. Fue el acto fundacional de la bossa nova, el género musical con el que el optimismo, el dinamismo urbano y la modernidad del Brasil de la era Kubitschek —el presidente (...)


