En 2019, un amigo dijo a Pablo Stefanoni: “Los libertarios son como los bitcoins. No se los puede sacar de internet”. Pero han salido. En Un fantasma recorre el mundo, el historiador argentino analiza cómo las derechas radicales abandonaron los márgenes, llegaron al poder y desplazaron los límites de lo aceptable. Su “máquina de guerra” no tiene un centro de mando, sino que reúne partidos, fundaciones, milicias digitales, influencers y tecno-oligarcas. Pese a sus diferencias, comparten el antiprogresismo, dominan el lenguaje de internet, convierten la política en espectáculo y presentan los avances sociales como amenazas existenciales.
El ensayo examina tres núcleos de esa ofensiva: el debate sobre si estas derechas son fascistas; el uso del término woke para agrupar y desacreditar distintas reivindicaciones progresistas; y el hipersionismo de las derechas. Sobre esto último, el autor recuerda que, después de 1945, el antisemitismo lastró a las derechas posfascistas. Hoy, en cambio, la defensa militante de Israel proporciona a muchas de ellas un certificado de respetabilidad. Este hipersionismo no siempre elimina el viejo antisemitismo: reorganiza el mapa de enemigos. Musulmanes, árabes, migrantes y palestinos pasan a ocupar el lugar del “otro”, mientras Israel aparece como bastión de Occidente, modelo de soberanía étnica y laboratorio de seguridad. El “anti-antisemitismo” sirve además para desacreditar a quienes denuncian la ocupación o la destrucción de Gaza, incluidos los judíos críticos con Israel.
Stefanoni no propone limitarse a defender el statu quo. Frente a una reacción que se ha apropiado del malestar y la rebeldía, reclama recuperar las cuestiones materiales, disputar las emociones políticas y construir un nuevo “banco de ira” progresista.
Un fantasma recorre el mundo. Cómo funciona la máquina de guerra reaccionaria (y qué podemos hacer para enfrentarla)
Pablo Stefanoni
| Siglo XXI, Buenos Aires-Madrid, 2026, 256 páginas, 20,90 euros.


