“Ha llegado el momento de impulsar con audacia la integración de Ucrania en la Unión Europea [UE] por medio de soluciones innovadoras que constituyan etapas inmediatas”. El pasado 22 de mayo, el canciller alemán Friedrich Merz propuso un estatus intermedio para Ucrania. En calidad de “miembro asociado”, podría acelerarse su participación en todas las instituciones, aunque sin tener derecho a voto. También se beneficiaría de la cláusula de defensa mutua prevista en el artículo 42 del Tratado de la Unión, cortocircuitando así el espinoso proceso de adhesión previsto en el artículo 49 del mismo tratado. La iniciativa de Merz se suma a las presiones del Ejecutivo europeo en Bruselas. Así, la comisaria europea encargada de la ampliación declaró el pasado 17 de marzo que abría todos los capítulos de la negociación “de manera informal”, antes incluso de que los Estados se pronunciaran.
Semejante atajo resulta algo inédito y dejaría en nada (...)


