Un antiguo joyero de Iowa, Otto Frederick Rohwedder, ideó a finales de la década de 1920 una máquina capaz de rebanar y envolver el pan. La innovación facilitó su transformación en una mercancía duradera y estandarizada. Los fabricantes lo presentaron como un producto aséptico, elaborado sin contacto manual, y explotaron el recelo de las clases medias blancas hacia los inmigrantes que trabajaban en las panaderías. El historiador italiano Gabriele Rosso recupera episodios como este para mostrar que la historia del pan no puede separarse de la técnica, las jerarquías sociales y los prejuicios de cada época.
La obra realiza un recorrido de la trayectoria del pan desde las sociedades cerealistas de Mesopotamia hasta la guerra de Ucrania, pero no se limita a encadenar técnicas de elaboración. Como señala el autor, “nuestra relación con él se puede considerar un termómetro para medir y describir los cambios sociales y culturales que nos han impactado”. El pan sirve así para estudiar las jerarquías, la religión, el abastecimiento urbano, las revueltas populares y la industrialización.
Rosso combina hallazgos arqueológicos, textos religiosos, literatura y episodios políticos. El procedimiento aporta agilidad y variedad, aunque la acumulación de ejemplos deja algunos procesos apenas esbozados. Más que una historia universal, ofrece una introducción documentada a la historia social y cultural del pan en Occidente.
Historia del pan
Gabriele Rosso
Mildred Nicotera (traducción) | Barlin Libros, València, 2026, 192 páginas, 20 euros


