Lo nunca visto desde hacía casi treinta años y la señal inequívoca de que algo no funciona en el sistema monetario internacional (SMI): el 31 de julio de 2026, el Tesoro estadounidense intervino de forma masiva en los mercados con el fin de apoyar… al yen japonés. “La histórica intervención de Washington para estabilizar la cotización de una divisa extranjera ha causado sorpresa entre los inversores”, escribía el Financial Times días después. ¿A qué se debe semejante operación?
La pregunta tiene dos respuestas. La primera es coyuntural. El yen lleva varios años depreciándose. La razón estriba en la diferencia entre el tipo de interés fijado por el Banco de Japón (casi nulo) y (...)



