En una La Habana exhausta, una casa de color turquesa completamente restaurada desentona en medio del barrio del Vedado. Dos frutales dan sombra a su patio. Un columpio anima el césped artificial. Los cristales tintados de la fachada garantizan cierta intimidad. Sentada en una silla de ruedas, una dama de muy avanzada edad habla sola junto a la entrada del edificio. Es una de las residentes de TaTamanía, una residencia de ancianos privada: la primera que ha abierto sus puertas en Cuba, en la primavera de 2026. Hasta ahora, la revolución prohibía esta clase de establecimientos. Pero las instituciones públicas dedicadas al cuidado de las personas mayores llevan años en una situación crítica a causa de la falta de recursos.
Yadira Álvarez, expediatra, y su marido, informático, crearon esta mipyme, un acrónimo que designa a las micro, pequeñas y medianas empresas cuya creación fue autorizada por el Estado en 2021 y (...)


